Vida en Awin

Ian Feijóo

Awin más global que nunca con sus programas de intercambio internacionales. Comencé en Awin hace ya más de tres años, gracias a unas prácticas entre mi Universidad y la empresa. Gracias a ello conseguí mi primera experiencia profesional y desde el primer día, no pasa un segundo en el que no aprenda algo nuevo que me sirva para desarrollarme profesionalmente.

 Ya desde el primer minuto me hicieron sentir parte de la familia Awin y partícipe de todos los beneficios que tienen para los empleados como fruta, buen café, horarios flexibles… Más adelante pude disfrutar del que considero es uno de las mejores muestras de motivación y oportunidad profesional para un empleado: el programa de intercambio internacional.

Estos programas consisten en que un empleado trabaje en sus tareas diarias desde cualquier otra oficina Awin durante dos semanas o un año. Para ello tuve que defender, como si la defensa de un trabajo de fin de carrera se tratara, el por qué debía ir yo de intercambio: cuáles son mis aspiraciones, qué puedo aportar a ambos territorios, cómo puede beneficiarse el equipo Awin de ello… Tras presentar la petición de intercambio y gracias al gran apoyo de mi jefe y valoración de mi evolución profesional en la empresa, conseguí la recompensa: me habían elegido para el intercambio con la oficina de Amsterdam.

El valor de esta experiencia es incalculable tanto para mi vida profesional como personal. Quizá lo más raro fuera comer a las 12:30, pero en cuanto al trabajo y recibimiento se refiere, Amsterdam se convirtió en mi otra familia. Además, sirvió para darme cuenta del potencial que tenemos a nivel local aportando ideas y acciones que ya llevábamos a cabo en España y que eran desconocidas allí.

Awin se define ahora más que nunca como una empresa global en la que los distintos mercados se conectan a través de “puentes” como estos programas de intercambio. Sin duda, las relaciones entre Amsterdam y España no han hecho más que crecer, así como el intercambio de valor y conocimiento.

Y es que, si hay algo que creo que Awin valore, es la importancia del factor humano: no solo he podido disfrutar del intercambio, sino que he contado también con un plan de desarrollo profesional bien definido y estructurado, evaluaciones recurrentes entre mi responsable directo y yo, en las que poder valorar mutuamente el trabajo realizado, necesidades, ambiciones, puntos de mejora…